jueves, 23 de abril del 2009 a las 21:56
Rioscuro es una de las pedanías de Laciana que ha sido engañada con promesas incumplidas. Cuando se construyó la central eléctrica los agoreros del progreso prometieron 35 empleos directos y algunos indirectos que en su mayoría seria de la localidad una década después naranjas de la China, ni un solo empleo directo ni indirecto. Aquellos caramelos lanzados al aire solo sirvieron para acallar las posibles protestas por algunas ocupaciones. En la actualidad sufre las consecuencias de un nutrido transporte de carbón procedente de Asturias y los cielos abiertos. Los vecinos de la carretera se ven en prisas para cruzar de unas viviendas a otras, el respeto de los vehículos a los pasos de peatones está muy lejos de cumplirse, lo que hace necesario la puesta en funcionamiento de los semáforos. Seguro que en las próximas lo prometen.