Persianas cerradas
Los dos edificios que ven en las imágenes no tienen muchos años. Quien esto escribe, sesentón muy a su pesar, puede decir que los ha visto construir. Uno es el Parvulario Tierno Galván y otro el Colegio San Miguel.
Podría ser la imagen de un fin de semana pero es la de un día de diario por la mañana. Me refiero a que como verán, en ambos edificios las persianas de una plata están bajadas. A quien ha preguntado por la causa, se le dice que no ajustan bien las ventanas y que bajar las persianas es la única forma de evitar el chorro de aire frío que sienten los pequeños que se sientan cerca.
Para los que por unas razones u otras estamos sensibilizados con el tema de la enseñanza, estas cosas no son para nada agradables. Pero además saber que algún fin de semana se han visto las luces prendidas de noche, es ya demasiado. Como lo es que ambos centros sean lugar para botellones algún fin de semana. Sin embargo, desde que salio tal hecho en este blog, parece que no son tan a menudo… aunque el servicio de limpieza madruga más para eliminar las huellas.
Déjemos a los niños crecer y educarse viendo el sol por la ventana y no les enseñemos desde los 3 años qué es eso del botellón. ¿Cómo queremos que sean los ciudadanos del mañana?



